
Terapia Breve Estratégica
"La terapia breve estratégica (TBE) propone soluciones simples a problemas
complejos: fobias, ansiedad y crisis de pánico, TOC. Aunque puedas pensar que es muy difícil salir del círculo de estos trastornos, analizaremos las soluciones que se han adoptado hasta ahora y que no han funcionado y en un trabajo conjunto, encontraremos y la manera más adecuada y totalmente nueva de resolverlos."
¿Qué es y para qué sirve la terapia breve estratégica?
A veces acudimos a terapia por un malestar difícil de nombrar. Otras veces, por un problema muy concreto. En ambos casos, la Terapia Breve Estratégica puede ayudarnos a definir con claridad qué está pasando y a encontrar soluciones eficaces desde las primeras sesiones.
Este tipo de terapia se centra en lo que mantiene el problema, más que en lo que lo originó. Y desde ahí, propone cambios pequeños pero muy precisos, que interrumpen patrones automáticos y abren nuevas formas de actuar, pensar y sentir.
Está especialmente indicada para los trastornos de ansiedad, como:
– Miedos y fobias específicas
– Fobia social
– Ansiedad generalizada
– Crisis de pánico, agorafobia, claustrofobia
– Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
En estos casos, aunque sepamos que el miedo es irracional, no podemos evitar sentir sus efectos: sudoración, taquicardia, mareos, respiración entrecortada, sensación de desmayo. Para evitar esas sensaciones, comenzamos a evitar situaciones... y así entramos en un círculo que alimenta aún más el miedo.
La Terapia Breve Estratégica nos permite salir de esa trampa con estrategias concretas.
En lugar de analizar una y otra vez lo que no funciona, revisamos lo que ya has intentado —y no ha dado resultado— para crear una respuesta nueva, adaptada a ti.
Como decía Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.”
A veces, los cambios más efectivos son también los más simples.
Y sí: es posible hacer de tu mente tu mejor aliada.



